martes, 6 de diciembre de 2016

Tomás, el ortodoxo....Aída Bortnik

Tomás, el ortodoxo .... Aída Bortnik


Tomas era un niñito muy prolijo. Tanto, que casi, casi, no parecía un niñito. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca curioseaba demasiado. Estaba siempre limpio y e iba a dormir cuando los niñitos tenian que irse a dormir. Todos sus juguetes estaban enteros, brillantes y en el estante correspondiente. Estaba tan preocupado por conservar todos sus juguetes, que nunca jugaba con ellos. Tomas era un niñito al que no inquietaban el vuelo de los pájaros ni el funcionamiento de su cuerpo.

Tomas era un joven muy disciplinado. Tanto, que casi, casi, no parecía un joven. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca curioseaba demasiado, nunca intervenía demasiado. Estaba siempre prolijamente vestido y educado con las chicas y respetuoso con los mayores. Estaba tan preocupado por repetir bien sus lecciones que nunca sabia de que estaba hablando. Tomas era un joven al que no inquietaban el rotar delas estrellas ni el bullir de su sangre.

Tomas era un hombre muy ordenado. Tanto, que casi, casi no parecía un hombre. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedia demasiado, nunca curioseaba demasiado, nunca intervenía demasiado, nunca se comprometía demasiado. Estaba siempre del humor justo y trataba cortésmente a las mujeres, a los mayores, a los jefes y a los subordinados. Estaba tan preocupado por cumplir con todos sus deberes que nunca tuvo tiempo para saber que significaban. Tomas era un hombre al que no inquietaban el destino de la humanidad, ni el significado de sus pesadillas.

Tomas era un marido muy metódico. Tanto, que casi, casi, no parecía un marido. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca curioseaba demasiado, nunca daba demasiado. Cuando era preciso se disponía a hablar brevemente, escuchar brevemente y proceder brevemente, durante el abrazo. Estaba tan preocupado en observar todas las reglas del matrimonio que nunca se le ocurrió disfrutar. Tomas era un marido al que no inquietaban los fantasmas de la felicidad, ni los demonios de los celos.


Tomas era un padre muy riguroso. Tanto, que casi, casi, no parecía un padre. Nunca preguntaba bastante, nunca pedía bastante, nunca curioseaba bastante, nunca intervenía bastante, nunca se comprometía demasiado, nunca daba demasiado, nunca esperaba demasiado. Estaba siempre dispuesto a juzgar y a ordenar, sin olvidar los buenos modales. Estaba tan preocupado por ejecutar todas las obligaciones de la paternidad que nunca pudo conocer a sus hijos. Tomas era un padre al que no inquietaban las frustraciones de sus sueños, ni las posibilidades de una guerra
.

Tomas murió una mañana de verano. Lo enterraron por la tarde. Por la noche comenzaron a olvidarlo.

El señor lo observo en silencio, mientras escuchaba el minucioso relato de sus deberes cumplidos. Después suspiro - el Señor, Tomas jamás suspiraba- y dijo: "Cada siete días, cuando orabas prolijamente tus oraciones, sin olvidar ninguna palabra, yo esperaba. Como esperaron tus padres y tus hijos, tus maestros y tu mujer, tus compañeros y tus ángeles. Esperaba que preguntaras algo, que pidieras algo, que exigieras algo, que sintieras algo demasiado poderoso para ser controlado. Esperaba que te encontraras o te perdieras. Esperaba, como todos esperaron, que me necesitaras. Pero me has dado a mi, regularmente, cada séptimo día, lo mismo que le has dado a la vida: una devoción vacía.

Tu eres el único fracaso imperdonable para la Creación: un hombre que no la cuestiona. Vete, Tomas -concluyo el Señor-, también yo quiero olvidarte."



viernes, 4 de noviembre de 2016

(Páginas finales del Ulysses, de James Joyce. El monólogo interno de Molly Bloom)

(Páginas finales del Ulysses, de James Joyce. El monólogo interno de Molly Bloom)
“(…) no hay educación ni modales ni nada de nada en su naturaleza dándome un cachete por atrás de esa manera en el culo porque no lo llamé Hugh el ignaro que no distingue la poesía de una berza eso es lo que consigues por no ponerlos en su sitio quitándose los zapatos y los pantalones ahí mismo en la silla delante de mí con toda la caradura sin ni siquiera pedir permiso campándole eso de una manera tan vulgar en esa medio camisa que llevan para que se les admire como a un cura o a un carnicero o esos viejos hipócritas en los tiempos de julio César desde luego que tiene bastante razón en su forma de tomarse el tiempo a chufla ten por seguro que lo mismo daría estar en la cama con qué con un león Dios estoy segura de que un León tendría algo mejor que decir O bueno supongo que es porque estaban tan rellenitas y apetitosas con mis enaguas cortas que no se podía aguantar a mí misma a veces me excitan no está mal para los hombres todo el montón de placer que sacan del cuerpo de una mujer somos tan redondas y blancas para ellos siempre ojalá fuera yo uno de ellos para variar por el gusto de intentarlo con eso que ellos tienen empinándose encima de una tan dura y a la vez tan suave cuando la tocas tío John la tiene larga oí que decían aquellos niños de la esquina cuando pasaba por la esquina de Marrowbone lane tía Mary tiene una pelambrera porque estaba oscuro y sabían que pasaba una chica no consiguieron que me sonrojara por qué iba a hacerlo es algo bien natural y él mete su cosa larga en la pelambrera de Mary etcétera y resulta ser que lo que mete es el mango en el escobón los hombres de nuevo no cabía esperar otra cosa pueden picotear y elegir lo que les venga en gana una mujer casada o una viuda fresca o una chica según sus gustos como aquellas casas por detrás de Insh street no pero si es que hemos de estar siempre encadenadas a mí sí que no me van a encadenar no hay cuidado una vez que me pongo te lo digo por los celos de sus estúpidos maridos por qué no podemos seguir siendo amigos cuando eso ocurre en lugar de reñir su marido descubrió lo que hacían juntos pues muy bien y si lo descubrió acaso puede reparar el daño si lleva la cornamenta de todas formas haga lo que haga y luego va él y se pasa al otro extremo loco por la mujer en Bellos tiranos desde luego que al hombre ni siquiera se le ocurre pensar 2 veces en el marido ni en la esposa tampoco es la mujer lo que quiere y la logra para qué otra cosa si no nos han dado todos esos deseos me gustaría a mí saber no lo puedo evitar si soy joven todavía digo yo es una maravilla que no estoy hecha una vieja arrugada antes de tiempo viviendo con él tan frío que nunca me abraza menos alguna vez cuando está dormido por los pies sin saber supongo a quién tiene cualquier hombre que bese el culo de una mujer es para darlo por perdido después de eso besaría cualquier cosa anormal donde no tenemos ni 1 átomo de señal distintiva en nosotras todas lo mismo 2 pedazos de grasa antes de que yo le hiciera eso a un hombre puufff los muy brutos asquerosos con sólo pensarlo tengo bastante beso sus pies señorita tiene algo de sentido no besó él nuestra puerta de entrada sí lo hizo vaya loco nadie entiende sus ideas disparatadas menos yo de todos modos está claro que una mujer quiere ser abrazada 20 veces al día casi para parecer joven no importa por quién siempre que se esté enamorada o amada por alguien si el hombre que quieres no lo tienes delante algunas veces por Dios bendito estaba pensando me iría yo a los muelles en una noche oscura donde nadie me conociera a cogerme a un marinero recién llegado de los mares que estuviera rabiando por hacerlo y no le importara un bledo de quién fuera yo sólo despacharse en un portal en algún sitio o uno de esos gitanos de aspecto salvaje de Rathfarrrnham que habían acampado cerca de la lavandería Bloomfield para intentar quitarnos nuestras cosas si podían yo sólo mandé las mías allí alguna que otra vez por el nombre lavandería modelo y me devolvían una y otra vez algunas medias viejas desparejadas aquel tipo con pinta de sinvergüenza de ojos atractivos pelando una varilla me ataca en la oscuridad y me echa un polvo contra la pared sin decir una palabra o un asesino cualquiera lo que ellos mismos hacen los caballeros elegantes con sus sombreros de copa aquel procurador de la corona que vive por aquí cerca saliendo de Hardwicke lane la noche que nos convidó a pescado para cenar por haber ganado en las apuestas de boxeo claro que nos convidó por mí le reconocí por las polainas y los andares y cuando me di la vuelta un minuto después justo para ver había una mujer detrás saliendo de allí también alguna sucia prostituta luego vuelve a casa a su mujer después de eso sólo que supongo que la mitad de esos marineros están podridos por otra parte de enfermedades O echa para allá ese corpachón fuera de ahí por el amor de Dios escúchale los vientos que llevan mis suspiros hasta ti bueno bueno que siga durmiendo y suspirando el insigne sabio Don Poldo de la Flora si supiera cómo salió en las cartas esta mañana tendría algo por lo que suspirar un hombre moreno con cierta perplejidad entre 2 7s también en la cárcel porque sólo Dios sabe lo que hace que yo no lo sé y voy a tener que andar trasteando abajo en la cocina para tenerle preparado a su señoría el desayuno mientras que él está enroscado como una momia acaso lo voy a hacer tú me has visto alguna vez corriendo ya me gustaría a mí verme de esa manera les haces caso y te tratan como basura no me importa lo que nadie diga sería mucho mejor que el mundo estuviera gobemado por las mujeres que hay en él no se vería a las mujeres matándose unas a otras ni aniquilándose cuándo se ha visto alguna vez a las mujeres dando tumbos borrachas como ellos hacen o jugándose hasta el último céntimo y perderlo en los caballos sí porque una mujer haga lo que haga sabe dónde parar seguro que no estarían en el mundo si no fuera por nosotras no saben lo que es ser mujer y madre cómo podrían dónde estarían todos ellos si no hubieran tenido una madre que los cuidara cosa que yo nunca tuve por eso es por lo que supongo que anda como loco ahora saliendo por las noches abandonando sus libros y sus estudios y no viviendo en casa porque es la típica casa de tócame roque bueno supongo que es una pena lamentable que los que tienen un buen hijo como ése no estén satisfechos y yo ninguno no fue él capaz de hacerme uno no fue por culpa mía nos arrimamos cuando yo estaba mirando aquellos dos perros encima y por atrás en plena calle ya ves aquello me descorazonó completamente supongo que no debí enterrarlo con aquella chaquetita de lana que yo le hice de punto llorando como estaba sino habérsela dado a algún niño pobre pero sabía bien que nunca tendría otro era nuestra la muerte además ya no fuimos los mismos desde entonces O no me voy a poner triste ahora por eso me pregunto por qué no se quedó a pasar la noche pensé todo el tiempo que era algún extraño que había traído en lugar de andar vagando por la ciudad tropezándose con quién sabe Dios trasnochadores y rateros a su pobre madre no le habría gustado eso si estuviera viva malográndose de por vida quizás de todos modos es una hora bonita tan silencioso me gustaba volver a casa después del baile el aire de la noche ellos tienen amigos con los que hablar nosotras no tenemos a nadie o bien él busca lo que no va a encontrar o se trata de alguna otra mujer dispuesta a clavarle a una el cuchillo por la espalda no soporto eso en las mujeres no me sorprende que ellos nos traten como nos tratan buen atajo de pécoras estamos hechas supongo que es por todas las preocupaciones que tenemos lo que nos ha hecho tan víboras yo no soy así él podía muy bien haber dormido ahí en el sofá en la otra habitación supongo que estaría tan vergonzoso como un niño siendo como es tan joven apenas 20 de mí en la habitación de al lado me habría oído en el orinal pues muy bien y qué más da Dedalus me imagino es como aquellos nombres en Gibraltar Delapaz Delagracia tenían unos nombres la mar de raros allí el padre Vilaplana de Santa María que me dio el rosario Rosales y OReilly en la Calle las Siete Revueltas y Pisimbo y Mrs Depís en Govemor street 0 vaya nombrecito me tiro de cabeza al río si tuviera un nombre como ella O vamos y todas aquellas callejuelas cuesta Paradise y cuesta Bedlam y cuesta Rodgers o y cuesta Crutchetts y las escalinatas de la quebrada del diablo bueno no es culpa mía si tengo cabeza de chorlito sé que la tengo un poco juro por Dios que no me siento ni un solo día más vieja que entonces me pregunto si podría soltarme a hablar ahora en español cómo está usted muy bien gracias y usted ves no lo he olvidado todo pensé que sí si no fuera por la gramática sustantivo es el nombre de una persona lugar o cosa es una pena que no intentara nunca leer aquella novela que la intratable de Mrs Rubio me dejó por Valera con las interrogaciones de abajo a arriba y de arriba a abajo siempre supe que al final nos iríamos le puedo hablar en español y él a mí en italiano así verá que no soy tan ignorante qué pena que no se quedara estoy segura de que el pobre hombre estaba muerto de cansancio y necesitaba como nada echarse un buen sueño le podía haber llevado el desayuno a la cama con su tostadita siempre que no usara el cuchillo que trae mala suerte o si la mujer de los berros hubiera pasado y con algo apetitoso hay unas cuantas olivas en la cocina que le hubieran gustado yo no pude verlas nunca ni en pintura en el ultramannos Abrine podría hacer de criada la habitación no está mal desde que cambié las cosas ves algo me decía todo el tiempo que tendría que presentarme yo misma no conociéndome de nada tendría grada digo yo soy su mujer o haciendo como que estábamos en España y él medio despierto sin idea de dónde está dos huevos estrellados señor Dios mío qué cosas más disparatadas se me vienen a la cabeza algunas veces sería divertido suponiendo que se quedara con nosotros por qué no está la habitación de arriba vacía y la cama de Milly en el cuarto trastero podría escribir y estudiar en la mesa de allí para todo lo que allí quiera garabatear y si quiere leer en la cama por la mañana como yo lo mismo que hace él el desayuno para 1 lo puede hacer para 2 lo tengo claro que no voy a coger huéspedes de la calle para él si él coge una pocilga de casa como ésta me encantaría tener una larga conversación con una persona inteligente y bien educada tendría que hacerme de un bonito par de zapatillas rojas como aquellas que los turcos con el fez solían vender o amarillas y una bonita bata semitransparente que tanto necesito o una bata corta de color flor de melocotón como la que había hace tiempo en Walpole por sólo 8 con 6 o 18 con 6 le daré sólo otra oportunidad me levantaré temprano estoy harta de la vieja cama de Cohen en cualquier caso podría pasarme por el mercado a ver todas esas verduras y berzas y tomates y zanahorias y todas esas clases de frutas espléndidas que llegan relucientes y frescas quién sabe quién será el hombre que me encuentre salen a la caza de eso por la mañana Mamy Dillon solía decir que es así y por la noche también por eso su ir a misa me encantaría una pera grande jugosa ahora que se te derrita en la boca como cuando estaba con los antojos luego le arrojaría sus huevos y su té en la taza con bigotera que le dio ella para agrandarle la boca supongo que le gustaría la rica leche cremada mía también sé lo que voy a hacer saldré por ahí algo alegre no demasiado cantando de vez en cuando mi fa pieta Masetto luego comenzaré a vestirme para salir presto non son piu forte me pondré mi mejor camisa y bragas que pueda darle bienal ojo para que se le empine la churra le haré saber si eso es lo que quiere que a su mujer la follan sí y muy bien que la follan además hasta el moño si me apuran y no por él 5 o 6 veces sin parar ahí está la señal su leche en la sábana limpia no me voy a molestar ni siquiera en disimularla con la plancha a ver si se da por satisfecho si no me crees tócame la tripa a no ser que haga que se la empine y me la meta tengo la intención de contárselo todito y obligarle a que se lo haga delante de mí lo tiene bien merecido toda la culpa es suya si soy una adúltera como decía aquel individuo en el gallinero O algo parecido si ése es todo el daño que hicimos en este valle de lágrimas bien sabe Dios que no es mucho acaso no lo hace todo el mundo sólo que lo ocultan supongo que una mujer se supone que está para eso o Él no nos habría hecho como nos hizo tan atractivas para los hombres así que si él quiere besarme el culo me abro las bragas de par en par y se lo estampo en la cara a lo ancho y a lo largo puede meterme la lengua 7 millas por el agujero y cuando lo tenga en mis partes morenas le diré que necesito 1 libra o quizás 30 chelines le diré que necesito comprar ropa interior así que si me lo da no será tan malo tampoco se trata de dejarlo tieso como hacen otras mujeres más de una vez podría haberme extendido un cheque a mi nombre y poner su nombre por un par de libras alguna vez olvidó encerrarlo con llave además no se lo va a gastar le dejaré que se me corra detrás siempre que no me ponga perdidas mis bragas buenas O supongo que no tiene arreglo haré como que no me entero 1 o 2 preguntas sabré por las respuestas cuándo está en ganas no se puede guardar nada me lo conozco muy bien me apretaré el culo bien y soltaré unas cuantas palabras groseras culodorantes o lame la mierda o la primera locura que se me pase por la cabeza luego le daré la idea sobre sí O espera ahora hijito me toca a mí estaré bien alegre y amable en eso O pero se me olvidaba esta lata de sangre puufff una no sabe si llorar o reír estamos hechas tal batiburrillo no tendré que ponerme mis cosas viejas tanto mejor será más picante nunca sabrá si lo hizo o no ahí tienes te basta con cualquier cosa vieja luego me lo refregaré como una caca su omisión luego saldré y lo tendré mirando el techo dónde se habrá ido hacer que me desee es el único medio pasadas las y cuarto vaya hora intempestiva supongo que ahora se acaban de levantar en China peinándose las coletas para todo el día pronto tendremos a las monjas tocando el ángelus ellas no tienen a nadie que venga a interrumpirles el sueño menos algún que otro cura para los oficios nocturnos o el despertador de al lado con el canto del gallo echándose fuera los sesos a golpes vamos a ver si puedo echar una cabezada 12 3 4 5 qué clase de flores son esas que inventaron como las estrellas el papel de empapelar en Lombard street era mucho más bonito el delantal que él me dio era como algo así sólo que yo sólo me lo puse dos veces mejor que baje la lámpara e intente otra vez para poder levantarme temprano iré a la fiutería Lambe ahí junto a Findlater y mandaré que me envíen algunas flores para poner por la casa por si lo trae a casa mañana hoy quiero decir no no los viernes son día de mala suerte lo primero que quiero hacer es arreglar la casa de alguna manera el polvo se acumula por todos lados creo mientras estoy dormida luego podemos tener algo de música y cigarrillos puedo acompañarle primero tengo que limpiar las teclas del piano con leche qué me puedo poner me pondré una rosa blanca o esos pasteles encantadores de Lipton me gusta el olor de una gran tienda llena de cosas ricas a 7 y 1/2 la libra o los otros con cerezas dentro y el azúcar rosado 11 peniques un par de libras de eso una planta bonita para el centro de la mesa ésa la sacaría más barata en espera dónde está eso las vi no hace mucho me encantan las flores me encantaría tener toda la casa inundada de rosas Dios del cielo no hay nada como la naturaleza las montañas agrestes después el mar y las olas precipitándose después la campiña maravillosa con los campos de avena y trigo y toda clase de cosas y todo el hermoso ganado moviéndose a sus anchas le haría a uno mucho bien ver ríos y lagos y flores de todas las formas y olores y colores brotando hasta de las cunetas prímulas y violetas es la naturaleza como para que digan que no hay Dios yo no daría un duro por toda su sabiduría por qué no van y crean algo a menudo le preguntaba a los ateos o comoquiera que ellos se llamen que vayan y se quiten la roña de encima primero luego van berreando a por un cura cuando mueren y por qué por qué porque tienen miedo del infierno por su mala conciencia ah sí ya lo creo que los conozco bien quién existió en el universo antes de que existiera nadie que lo hizo todo quién ah eso no lo saben pues yo tampoco así que ahí tienes también podrían muy bien intentar que el sol dejara de salir mañana el sol brilla para ti dijo él el día que estábamos echados entre los rododendros en el promontorio de Howth con el traje de paño gris y su canotié el día que hice que se me declarara sí primero le di de mi boca el trocito de torta de alcaravea y era un año bisiesto como ahora sí hace 16 años Dios mío después de aquel largo beso casi me quedo sin respiración sí dijo que yo era una flor de la montaña sí que somos flores todas el cuerpo de mujer sí fue la única verdad que dijo en su vida y el sol brilla para ti hoy sí por eso me gustaba porque vi que entendía o sentía lo que es una mujer y yo sabía que siempre le podía buscar las vueltas y le di todo el placer que pude invitándole hasta que me pidió que dijera sí y yo no quería contestar al principio sólo miré a lo lelos el mar y al celo pensaba en tantas cosas que él no sabía en Mulvey y Mr Stanhope y en Hester y en padre y en el viejo capitán Groves y en los marineros jugando a antón pirulero y a las prendas y a mear alto como ellos lo llamaban en el malecón y el centinela delante de la casa del gobernador con aquella cosa alrededor del casco blanco pobre diablo achicharrado y las muchachas españolas riendo con sus mantillas y sus peinetas y la subasta por la mañana los griegos y los judíos y los árabes y quién sabe Dios quién más de todos los rincones de Europa y Duke street y el mercado de aves todas cloqueando delante de Larby Sharon y los pobres burros sueltos medio dormidos y aquellos hombres imprecisos en sus capas dormidos a la sombra en los escalones y las grandes ruedas de las carretas de bueyes el viejo castillo con miles de años sí y aquellos guapos moros todos de blanco y con turbantes como reyes invitándote a que te sentaras en sus pequeñas tiendas y Ronda con las viejas ventanas de las posadas 2 ojos que miran una celosía oculta para que el amante bese la reja y los ventorrillos medio abiertos por la noche y las castañuelas y la noche que perdimos el barco en Algeciras y el sereno de un sitio para otro sereno con su farol y O aquel abismal torrente O y el mar el mar carmesí a veces como fuego y las puestas de sol gloriosas y las higueras en los jardines de la Alameda sí y todas aquellas callejuelas extrañas y las casas de rosa y de azul y de amarillo y las rosaledas y los jazmines y los geranios y las chumberas y el Gibraltar de mi niñez cuando yo era una Flor de la montaña sí cuando me ponía la rosa en el pelo como hacían las muchachas andaluzas o me pondré una roja sí y cómo me besaba junto a la muralla mora y yo pensaba bien lo mismo da él que otro y entonces le pedí con la mirada que me lo pidiera otra vez sí y entonces me preguntó si quería sí decir sí mi flor de la montaña y al principio le estreché entre mis brazos sí y le apreté contra mí para que sintiera mis pechos todo perfume sí y su corazón parecía desbocado y sí dije sí quiero Sí.”
Trieste-Zúnch-París
1914-1921


domingo, 18 de septiembre de 2016

jueves, 25 de agosto de 2016

Discurso en el depósito de objetos perdidos .... Wislawa Szymborska

Discurso en el depósito de objetos perdidos .... Wislawa Szymborska

Perdí algunas diosas en el camino de sur a norte,
y también muchos dioses en el camino de este a oeste.
Se me apagaron para siempre un par de estrellas, ábrete cielo.
Se me hundió en el mar una isla, otra.
Ni siquiera sé exactamente dónde dejé las garras,
quién trae mi piel, quién vive en mi concha.
Mis hermanos murieron cuando me arrastré a la orilla
y sólo algún huesito celebra en mí ese aniversario.
Salté de mi pellejo, perdí vértebras y piernas,
me alejé de mis sentidos muchísimas veces.
Desde hace mucho cerré mi tercer ojo ante todo esto,
me despedí de todo con la aleta, me encogí de ramas.

Se esfumó, se perdió, se dispersó a los cuatro vientos.
Yo misma me sorprendo de mí misma, de lo poco que quedó
de mí:
un individuo aislado, del género humano por ahora,
que sólo perdió su paraguas ayer en el tranvía.


martes, 7 de junio de 2016

No se me importa un pito .... Oliverio Girondo

NO SE ME IMPORTA UN PITO...Oliverio Girondo

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.



lunes, 30 de mayo de 2016

LO IMPREVISTO... Conrado Nalé Roxlo

LO IMPREVISTO... Conrado Nalé Roxlo

Señor ,nunca me des lo que te pida.
Me encanta lo imprevisto, lo que baja
de tus rubias estrellas, que la vida
me presente de golpe la baraja
contra la que he de jugar.

Quiero el asombro
de ir silencioso por mi calle oscura,
sentir que me golpean en el hombro,
volverme, y ver la faz de la aventura.

Quiero ignorar en dónde y de qué modo
encontraré la muerte. Sorprendida,
sepa el alma, a la vuelta de un recodo,
que un paso atrás se le quedo la vida.


viernes, 27 de mayo de 2016

Sherezade .... Elina Wechsler

Sherezade .... Elina Wechsler

El es mi insomnio de silencio,
los ojos del león en la noche del desierto.
Tiene ruinas, rupias, monumentos.
Delirios amarillos.
Toneladas de agua en las entrañas.
Pura tierra huracanada.
Lienzos.
Tiene la mustia sensación de haber vivido,
de no vivir más, de haberse muerto.
De ser todos los muertos del camino.
Se pasea nocturno por mil tribulaciones.
Es el hombre
del miedo ancestral a los orígenes,
del miedo cerval a los recuerdos.
Soy de útero y memoria
su insomnio de silencio,
su alegría, su cruz,
su deleite, su desconcierto.
Insomnes estamos por perdernos.
Insomnes estamos por perdernos.
Entonces soy Sherezade
a quien sólo las palabras salvaron de la muerte.



martes, 26 de abril de 2016

La barrera... Roberto Fontanarrosa

La Barrera .... Roberto Fontanarrosa

Un paso más atrás. Dos más atrás. Tres. Ahí está bien. Ya está la barrera formada. Una baldosa más acá. Un momento. Ante todo, sacar las cosas del arco. Hay botellas debajo de la pileta. Ya la otra vez cagó una. Y dos sifones. El blindado no es nada, pero el otro puede reventar, y los sifones revientan y los pedacitos de vidrio saltan y se meten en los ojos de uno. Bien juntas las macetas de la barrera. El arquero muy nervioso. Miguel Tornino frente al balón. Atención. El rubio Miguel Tornino frente al balón. Una mano en la cintura. La otra también. La mano sacándose el pelo de la frente. La transpiración de la frente. De los ojos. Hay silencio en el estadio. Es la siesta. Hasta el Negro se ha quedado quieto. Resignado a ser simple espectador de ese tiro libre de carácter directo que ya tiene como seguro ejecutor a Miguel Tornino, que estudia con los ojos entrecerrados el ángulo de tiro, el hueco que le deja la barrera, la luz que atisba entre la pierna derecha del recio mediovolante de la visita y la pata de portland de la maceta grandota del culantrillo. Un solo grito en el estadio: Miguel, Miguel. El público de pie ante ésta, la última oportunidad del Racing Club cuando sólo faltan dos minutos para que finalice el match. Habrá que apurarse antes de que vuelva a adelantarse la barrera o el Negro insista en morder la pelota y hacerla cagar como el otro día que la pinchó el muy boludo. Sonó el silbato. Habrá que pegarle de chanfle interno. La cara interna del pie diestro de Miguel Tornino, el pibe de las inferiores debutante hoy le dará al balón casi de costado, tal vez de abajo, con no mucha fuerza pero sí con satánica precisión para que ese fulbo describa una rara comba sobre la cabeza de los asombrados defensores, sobre el despeinado pirincho del helecho de la segunda maceta y se cuele entre el travesaño, el poste, el postrer manotazo de la lata de aceite Cocinero que se ha lucido hasta el momento. ¡Tiró Tornino…! y… se hizo mimbre en el aire el arquero ante el latigazo insólito de curva inesperada y con la punta de los dos dedos allá voló la lata a la mierda, carajo que ladra el Negro, sí mamá… sí la guardo… está bien… pero mirá vos cómo la viene a sacar este guacho.



miércoles, 20 de abril de 2016

¿por qué grita esa mujer?.... Susana Thénon

¿por qué grita esa mujer?.... Susana Thénon

¿por qué grita esa mujer?
¿por qué grita?
¿por qué grita esa mujer?
andá a saber

esa mujer ¿por qué grita?
andá a saber
mirá que flores bonitas
¿por qué grita?
jacintos           margaritas
¿por qué?
¿por qué qué?
¿por qué grita esa mujer?

¿y esa mujer?
¿y esa mujer?
vaya a saber
estará loca esa mujer
mirá           mirá los espejitos
¿será por su corcel?
andá a saber

¿y dónde oíste
la palabra corcel?
es un secreto          esa mujer
¿por qué grita?
mirá las margaritas
la mujer
espejitos
pajaritas
que no cantan
¿por qué grita?
que no vuelan
¿por qué grita?
que no estorban
la mujer
y esa mujer
¿y estaba loca mujer?

Ya no grita

(¿te acordás de esa mujer?)